PIENSA, REFLEXIONA, ACTÚA

Blog

Cámbiale el chip a tu equipo de trabajo

Ser líder de un equipo conlleva una gran responsabilidad, una de ellas es la de ser responsable de que se logren las metas asignadas al equipo de trabajo, eso muchas veces implica lidiar con la frustración, ya que por más ideas que propongas, el equipo no logra culminar en resultados, ¿qué puede hacer el líder ante esto?
Hay algo clave: los resultados que logramos, sean buenos o malos, son siempre consecuencia de nuestros actos, es decir, de aquello que hacemos o dejamos de hacer pues nuestras acciones están directamente vinculadas con nuestras creencias y pensamientos.

Nuestros resultados como equipo de trabajo responden a nuestras acciones, y estas a nuestra creencias.
Nuestros resultados como equipo de trabajo responden a nuestras acciones, y estas a nuestra creencias.

Lo interesante de este hecho es que más del 80% de lo que hacemos es inconsciente, pues la mayoría de nuestras acciones diarias responden en automático a nuestro sistema de creencias.
Entonces, ¿se puede reprogramar nuestro cerebro? Sí puedes comenzar a cambiar esas creencias limitantes por unas que te lleven a las acciones correctas para obtener los resultados que deseas. Y de paso ayudar a los integrantes de tu equipo a que hagan lo mismo y tengas un equipo exitoso.

7 pasos básicos para cambiar el chip a tu equipo de trabajo:

1.El líder por delante. Independientemente que en tu puesto o nombramiento diga que eres líder, o solo te asumas como líder moral, el primer paso es asumirse como un líder de tus propios pensamientos, por lo que tu mentalidad y creencias deben ser las primeras en cambiar, debes tener mentalidad de líder.

2. Mira la situación con objetividad. Haz un análisis realista, determina donde están como equipo y donde deberían estar. Sigue sus pasos hacia atrás, ubica aquellas acciones o actitudes que los llevaron a quedar lejos de sus metas.

3. Visión ganadora. Si ya ubicaste el origen del problema o ya sabes qué acciones y creencias los tienen estancados, es momento de comenzar con el proceso de sustituir esas creencias y pensamientos con unos muchos más propicios para el triunfo del equipo. Crea una visión y creencias que sean capaces de inspirar cada día los esfuerzos de todos, debes acompañar esta visión con objetivos ambiciosos pero alcanzables que deben comunicarse efectivamente al equipo.

Desarrolla y comunica una visión y objetivos para que todo el equipo sepa lo que debe hacer.
Fuente: Pixabay. Desarrolla y comunica una visión y objetivos para que todo el equipo sepa lo que debe hacer.

4. Ordena prioridades. Es importante dejar claras las prioridades como equipo, esto permitirá esfuerzos y definir las actividades importantes. Debes garantizar que todos los integrantes de tu equipo conozcan cuales son sus actividades prioritarias, y sobre todo que tengan claro la importancia que estas tiene en el logro de las metas del equipo. Dicho en otras palabras, todos deben conocer la propuesta de valor y las fortalezas del negocio.

5. Forma líderes. Trabaja para que las personas fortalezcan sus habilidades, define aquellas actitudes que deben tener tus líderes y crea los mecanismos de formación para desarrollar liderazgo en todos los miembros del equipo con integridad, toma de decisiones, responsabilidad, comunicación y todas esas cualidades que tu consideres valiosas y necesarias.

Busca que todos los integrantes de tu equipo desarrollen sus habilidades de liderazgo.
Fuente: Pixabay. Busca que todos los integrantes de tu equipo desarrollen sus habilidades de liderazgo.

6. Vigila los niveles de energía. Debes verificar que el ambiente de trabajo sea el adecuado para mantener un estado mental fuerte y positivo para todos. De tal forma que mantengas un buen nivel de productividad. Una de las cosas que yo recomiendo es llevar un registro de las victorias pequeñas o grandes de cada persona para reconocerlos. Rompe con aquellos paradigmas de competencia innecesaria que solo generan desgaste y frustración entre los miembros del equipo.

7. Todos ganan. Desarrolla en tu equipo los mecanismos que propicien que los triunfos del equipo se vean reflejados en el crecimiento personal de cada uno de los integrantes. Capacita a tu equipo constantemente, y busca desarrollar en ellos la sensación de orgullo de ser parte de los ganadores.


En resumen, todo está en reconocer y hacer que tu equipo reconozca que ganar es la única alternativa, sólo así todos podrán dedicar toda su energía para lograr el éxito. Crea una visión de entrenamiento constante, especialmente individual, evitarás así los estancamientos mentales.

El secreto como ves, está en la capacitación constante, entre a tu equipo con la mentalidad adecuada a los resultados que deseas.